El almendro avanza hacia una producción histórica y el pistacho se posiciona como cultivo estratégico
Las previsiones para la campaña 25/26 apuntan una recuperación de la producción de frutos secos, tras dos años mermada por heladas y sequías

El cultivo de frutos secos vive un auge sin precedentes en Andalucía. La almendra sigue siendo la corona del sector, mientras que el pistacho experimenta un verdadero boom y se consolida como uno de los cultivos más demandados.
Según el Anuario de Estadística del Ministerio de Agricultura, en 2019 Andalucía contaba con 212.223 hectáreas de almendra, mientras que el pistacho ocupaba 3.587 hectáreas. La expansión de ambos cultivos es evidente: para la campaña 2024/25, la Consejería de Agricultura de la Junta de Andalucía reporta 242.660 hectáreas de almendra, y el Ministerio constante 7.329 hectáreas de pistacho. De ser un cultivo minoritario, el pistacho hoy despunta a nivel nacional y se consolida como el tercer cultivo más relevante de Jaén.
Las previsiones para la campaña 25/26 apuntan una recuperación de la producción de frutos secos, tras dos años mermada por heladas y sequías, según avanza el Ministerio de Agricultura. Se estima una producción de almendra con cáscara de 467.521 t, un 24% más que en la campaña anterior y un 8% por encima de la media de las últimas cinco. De confirmarse esta estimación, se trataría de la producción más alta de la serie histórica. En cuanto al pistacho, se estima un incremento significativo de la producción.
Las exportaciones de almendra alcanzaron, en la campaña 24/25 un valor récord de más de 300 millones de euros, un incremento del 58% respecto al año anterior, y representan el 90 % del valor de las exportaciones de frutos secos españoles.
Rendimientos y tendencias
Según el Informe de Tendencias de Rendimiento de Cultivos de septiembre de 2025 del Ministerio de Agricultura, en la campaña 2025‑2026 se esperan rendimientos positivos para los principales frutos secos. Para el almendro de secano, se estiman 511 kg/ha con cáscara, un 15 % por encima de la media de los últimos cuatro años, mientras que el almendro de regadío alcanzaría 2.454 kg/ha, lo que supone un aumento del 26 % respecto a la campaña anterior y entre un 39 % y un 51 % frente a la serie anual. En cuanto al pistacho, se prevé un rendimiento de 879 kg/ha en secano y 778 kg/ha en regadío, cifras muy superiores a las del año 2024, reflejando la consolidación de este cultivo en Andalucía.
En la provincia de Jaén, el pistacho se ha posicionado como un cultivo en proyección, con una producción que ha pasado de 800 toneladas en 2023 a 1.300 toneladas en 2024, según la delegada de Agricultura, Soledad Aranda. La superficie cultivada supera ya las 1.000 hectáreas, lo que representa aproximadamente el 20% de las 5.000 hectáreas existentes en Andalucía, y ha crecido un 250% desde 2015. Este cultivo se adapta muy bien al clima continental de la provincia y a sus suelos calcáreos, siendo una alternativa rentable en zonas de sierra donde el olivar tiene márgenes más reducidos.
La distribución es heterogénea, concentrándose principalmente en la comarca del Condado —donde existe una asociación de productores en Navas de San Juan— y en Sierra Mágina, con algunas plantaciones en Cazorla, Segura y Andújar.
Por su parte, el almendro cuenta con 2.898 hectáreas en la provincia, de las cuales solo 46 están en regadío, y una producción total de 1.968 toneladas con un rendimiento de 680 kg/ha. Las buenas perspectivas económicas y de expansión del cultivo están incentivando su implantación en nuevas zonas de la provincia, consolidando al almendro y al pistacho como cultivos estratégicos para diversificar y rentabilizar la agricultura jiennense junto al constante crecimiento del olivar.
