Aceite de oliva de Andalucía, calidad como garantía de éxito

Aceite de oliva de Andalucía, calidad como garantía de éxito

Ramón Fernández-Pacheco [Consejero de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural]

El olivar es seña de identidad impresa no sólo en nuestro paisaje y nuestro campo, sino también en nuestra cultura, gastronomía, tradición y patrimonio andaluces. Es un cultivo milenario fundamental en una región en la que está presente en el 97% de los casi 800 municipios andaluces y que, sólo en Jaén, ocupa 588.000 hectáreas, más de la mitad de las que hay en toda Andalucía, y de donde sale más de un tercio del total de aceite de oliva que se produce en España.

Pero además de cifras, el olivar es columna vertebral del campo andaluz. De su sector agrario y, por tanto, de su economía. No en vano, es un sector esencial para entender Andalucía, la de ayer y la de hoy. Con una industria transformadora integrada por más de 2.000 instalaciones y que genera 20 millones de jornales por campaña, es eje del desarrollo socioeconómico de las zonas rurales.

Contribuye a su desarrollo económico y también a fijar población al territorio, lo que viene a dar vida a toda una región, la más poblada de España. Además, viene a ser seña de identidad por la que nos conocen dentro y fuera de nuestras fronteras. Sólo el año pasado, las ventas al exterior de aceite de oliva sumaron 4.570 millones de euros. Pero no sólo el montante final es importante, sino lo que supuso de incremento: un 39% más que en 2023.

Y si esas cifras fueron de récord, las de este año, a pesar de la escalada de aranceles estadounidenses, se promete aún mejor. Las lluvias de fin de 2024 han dado pie a una cosecha prevista para este 2025 superior al millón de toneladas, un 76,6% más que el año anterior, lo que garantiza una tendencia a la alza y una nueva oportunidad para que el mundo disfrute de las bondades cardiosaludables de este producto.

Y es que, aceite de oliva es sinónimo de salud para medio planeta. De ahí que su calidad sea valorada enormemente en los mercados de todo el mundo, dispuestos a pagar por un producto que consideran gourmet.

Algo que no es causalidad, sino fruto de un trabajo continuo y coordinado entre todos los agentes que conforma el sector. Un sector al que la Junta de Andalucía acompaña, escucha y apoya sin fisuras.

De ahí, que hayamos aprobado la I Estrategia Andaluza para el sector del olivar. Una hoja de ruta que durante los próximos años quiere ser herramienta para que el sector se vea reforzado, mejore y obtenga más beneficios. No en vano, la estrategia se articula en 52 medidas concretas repartidas en once temáticas y mil millones de euros hasta 2027.

Una estrategia que quiere apoyar a agricultores, productores y también plataformas de comercio que son los que han hecho que nuestro aceite de oliva sea el producto más escogido en los lineales no sólo de España sino de toda Europa y, cada vez más, de mercados más diversos y alejados.

Esa calidad que atesora un producto bionatural como este es llave de entrada en las cocinas de los hogares de buena parte del mundo, aunque la incertidumbre arancelaria a la que está expuesto en un mercado tan importante como el norteamericano supone un contratiempo para el que hay que estar preparados. Por lo pronto, desde la cautela a la que nos empuja el propio sector, estamos convencidos de que la calidad, lo bien posicionado de nuestro producto andaluz, y el precio, sensiblemente menor que el del año pasado, nos va a permitir salir a los mercados (también al de los Estados Unidos) con garantías de éxito.

Contamos con el mejor cultivo, los profesionales más cualificados que saben cómo sacar lo mejor de cada oliva y, entre todos, vamos a llegar a nuevos destinos para que la marca Andalucía siga vinculada a las excelencias de nuestro principal embajador agroalimentario en el mundo: nuestro aceite de oliva virgen extra.