Para el olivar tradicional, el aceite de oliva debe estabilizarse en los 5 euros para garantizar su viabilidad

Para el olivar tradicional, el aceite de oliva debe estabilizarse en los 5 euros para garantizar su viabilidad

Jesús Cózar [Secretario General de UPA Jaén]

 

La campaña de recolección 2025/2026 ha arrancado con buenas sensaciones, no tanto por la cantidad de aceite de oliva que se producirá, que seguramente será inferior a los aforos previstos por las administraciones, sino por la importante apuesta por la calidad y el adelanto de cosecha. En el mes de octubre se han producido 5.042 toneladas de aceite temprano, una cifra algo inferior a las de la campaña 2024/2025, cuando fueron 5.577 toneladas, pero que se sumarán a la producción de noviembre, un mes en el que la recolección ya coge fuerza y que, por ejemplo, el año pasado dejó 65.250 toneladas en las cooperativas y almazaras de Jaén. Cierto es, no obstante, que será el mes de diciembre, tradicionalmente el de mayor producción, cuando la campaña se encontrará en pleno apogeo.

Con todo, la buena noticia es que el consumo de aceite de oliva vuelve a sus cifras habituales, que son de récord. La actual dinámica de consumo corrobora que no se habían perdido consumidores de aceite de oliva, sino que el problema radicaba en las escasas producciones que impedían vender más aceite. El consumidor siempre ha estado ahí y sigue siendo tremendamente fiel a la grasa vegetal más sana y saludable que existe, sumándose cada vez más adeptos. Como se demostró la campaña pasada y como se está demostrando en el inicio de ésta, vendemos más del aceite que producimos, por lo que ahora, con una campaña media que ofrece una disponibilidad razonable para su comercialización, el consumo cada mes supera al del mes anterior.

La pasada campaña de comercialización afianzó el incremento del consumo de aceite de oliva con las exportaciones como locomotora, con 1.025.000 toneladas vendidas en terceros países. El comienzo de esta campaña ha sido más que prometedor, con 130.000 toneladas vendidas en el que podemos considerar el mejor mes de octubre de los últimos años, lo que sigue reflejando la fidelidad del consumidor. Y, encima, se ha vendido más aceite de oliva a unos precios razonables, por encima de los 4,5 euros y muy próximos a los 5 euros que, entendemos en UPA Jaén, debe ser el precio de equilibrio para garantizar la rentabilidad de nuestras explotaciones de olivar tradicional, y para que el consumidor siga usando nuestro producto. Si se consolidan las cifras, podemos encontrarnos con otra campaña increíble de comercialización en la que vendamos todo el aceite de oliva producido, lo que demuestra que ni sobra, ni va a sobrar aceite pues tenemos un consumidor fiel, que no se había perdido por el camino. Otro año más, la demanda ganará a la oferta.

Esta es la realidad que no puede ocultarse: una fuerte demanda de nuestro oro líquido y unas disponibilidades equilibradas con ella. Por eso no comprendemos que algunos intereses generados con el objetivo de especular a costa del sudor y del trabajo diario de los agricultores mantengan su insistencia en que los precios en origen disminuyan. No tiene ninguna lógica que haya voces, en el propio sector, porque no tenemos que buscar fuera a los culpables, que sigan defendiendo que se malvenda el aceite de oliva por debajo del umbral de rentabilidad, por debajo de los costes de producción, en el olivar tradicional. Y la pregunta es: ¿a quiénes defienden?. No podemos tolerar que se regale el esfuerzo de los miles de olivareros jiennenses que sustentamos el sector a nivel mundial. Por eso desde UPA Jaén apelamos a la responsabilidad para conseguir que el aceite de oliva alcance la ansiada estabilidad a unos precios razonables para el agricultor y para el consumidor, los dos eslabones más débiles de la cadena. Nosotros sí entendemos que hay margen de beneficio para todos, y que no sólo el único camino es conseguir rentabilidad por la vía de abaratar al máximo los costes de producción en detrimento de la calidad, de la seguridad alimentaria, del modelo social de nuestra provincia y de los recursos naturales.