Un dictamen del CES provincial asegura que el olivar de Jaén dejaría de ser rentable sin las ayudas de la PAC

El informe refleja que la mayor parte de las superficie del olivar jienense es de ‘difícil mecanización’, con altos costes de recolección y labranza, lo que hace que este cultivo no sea rentable en muchas de las comarcas jienenses si no existieran las ayudas comunitarias.

El estudio, que ha diferenciado cinco tipologías de olivar, incluye las variables de los costes de producción de cada una de ellas y cómo influyen las ayudas de la PAC en la rentabilidad de las mismas, entre otras cuestiones, ha sido presentado hoy en el Consejo Económico y Social (CES) de la provincia de Jaén, por parte de la presidenta Carmen Rísquez, y de varios miembros de este organismo que han participado en su elaboración, caso de Ana Dolores Rubia, presidenta de la comisión de Agricultura de este organismo; Anunciación Carpio, consejera, y Emilio Torres, técnico de la Unión de Pequeños Agricultores.

Emilio Torres ha profundizado en algunos de los datos resultantes de este análisis y ha manifestado que, para cada una de las modalidades, se han analizado las labores agrarias que contempla el olivo, se han asignado unos rangos medios de producción para cada tipología y se han diferenciado también los rendimientos grasos de cada categoría.

Torres ha destacado que el olivar tradicional de difícil mecanización representa un 40 por ciento de la superficie de Jaén, que resulta el menos rentable por sus costes, y es el que tiene aproximadamente la mitad de los olivareros de la provincia, 66.176. “Sólo se salvarían el olivar intensivo de secano y regadío que apenas llegan al 2 por ciento de la superficie del olivar y al 0,5 de las explotaciones de la provincia de Jaén”, ha dicho.

Una de las variables que se ha introducido en el dictamen es en qué situación se queda cada una de las tipologías del olivar si contemplamos las ayudas de la PAC o si no las contemplamos y “nos llevamos sorpresas porque si no tenemos en cuenta el efecto de la subvención podemos observar que sólo los olivares intensivos son rentables y el resto estarían debajo de costes y esto es una situación que debe servir de alarma, de señal de aviso de que algo está pasando y algo habrá que hacer respecto a la reforma de la PAC”. Si tenemos en cuenta la subvención de la PAC sólo el olivar tradicional de difícil mecanización queda en una situación perjudicial.

Costes

Según Torres, uno de los datos más llamativos se encuentra en los costes de recolección de aceituna, donde “tenemos una horquilla que va desde los más efectivos, de 9 céntimos, en el olivar intensivo de regadío, hasta los 20 céntimos del olivar de difícil mecanización”. Otro dato importante se refiere a los costes totales de producción de la aceituna, que va desde los 0,25, también del olivar intensivo de regadío a los 0,64 euros del olivar tradicional.

“Esto, en muchos casos, es una cifra superior incluso a la liquidación de algunas cooperativas, situada en torno a los 45 céntimos, con lo cual ya en este punto empezamos a ver que hay problemas de rentabilidad”. A la hora de traducir todo esto en cuánto cuesta producir un litro de aceite “nos encontramos con una variación que va desde los 1,55 del olivar intensivo, que es el más eficiente desde el punto de vista económico, hasta los 2,98 euros del tradicional de difícil mecanización”. Al respecto de los costes de producción de cada kilo de aceite, Torres ha manifestado que son llamativos y que pueden parecer que son altos, “pero uno de los objetivos de este informe es superar una de las debilidades del sector que es la falta de un enfoque empresarial. Se han contemplado todos los datos que se integran en la producción del aceite de oliva, incluidos el transporte y la molturación en la almazara”.

El dictamen recoge finalmente una serie de recomendaciones entre las que se encuentran que se deben acometer procesos integrales de reestructuración y disminuir los costes de producción mediante la mejora de la eficiencia económica del proceso productivo y la progresiva mecanización de las explotaciones, hecho imprescindible para mantener la competitividad del olivar jiennense frente a las nuevas plantaciones de alta mecanización. “También se deben incrementar los precios medios obtenidos mediante la producción de aceites de calidad, la concentración de la oferta o el incremento de la promoción de nuestros aceites”, entre otros. Además, señala que hay que mantener e incrementar el nivel y la cuantía de las ayudas al aceite de oliva en la provincia de Jaén, especialmente para aquellas explotaciones que por sus dificultades orográficas y agronómicas presentan menores niveles productivos y por tanto mayores costes.